Bizarrismo Taiwanés

by Tina Paterson on 9.05.2013



Cosas raras de Taipéi que parecen lo más normal del mundo:

1) Sueño eterno: Dormir a todas horas, en todo lugar, sobre cualquier mesa o pared disponible, en plena muchedumbre e incluso delante del cartel de prohibido dormir la siesta (existe). Insólito.

2) Pantalones cortos: Inversamente proporcionales al tamaño de las caretas antipolución (enormes). Exclusivos de la moda femenina. Delgadez, blancura y piernas largas son el canon de belleza aquí. El pantalón es más bien braga y la falda se anuda al pecho.

3) Tomboy: Androginia local. Si los pantalones cortos harán las delicias de muchos, el intergénero aquí es la otra sobreabundancia. Chicas-chico, ropa de sport, pelo tazón y gafas de pasta (de pega o no). Una variante es la tomboy enseñanza secundaria, obligadas a vestir un uniforme tipo cárcel de mujeres.

4) Papeleras: Más bien su ausencia, no existen. ¿Misterio? Y todo está limpio. ¿Buen Dios, qué hacemos mal en Madrid?

5) Kawai!: Todo es Kawai. Estética (de origen nipón) omnipresente en los más diversos lares. Como el acento baturro en España, de forma automática a los taiwaneses les hace sonreir cualquier información si esta viene de parte de un dulce animalillo o cosa revivida con ojitos y boca feliz. El mejor, el cartel de la policía versión manga que avisa que tomar fotos a las bragas de las chicas en el metro puede meterte en líos. Lo más.

6) Camiones de basura: A todo volumen se pasean por la ciudad con una musiquilla atroz entre camioneta de helados y Viernes 13. Al escuchar el maléfico sonido, los vecinos bajan a la calle como hipnotizados armados con las bolsas y se reúnen para esperarles juntos (tampoco hay cubos de basura). Para entregar en mano al basurero que no se baja del vehículo. ¡Lo flipas!

7) Cuartos de baño: Limpios, incluso los de las estaciones de metro y con papel higiénico. (!!!)

8) Comida: Se come bien, en casi todas partes. Es barato (mucho), variado, rápido, delicioso, los locales están siempre a mano, no tienen pretensiones, incluso las tiendas esquineras distribuyen alientos de calidad... ¿Buen Dios, qué hacemos mal en Madrid?

Xie Xie.
D.