Ultraliberales

by Tina Paterson on 6.17.2009

8_betijaidiferencias.jpg

Una reunión con un cargo político y algunos medios ya cantan victoria. Cuidado, no es que no estemos a acostumbrados a no fiarnos de los modos de nuestra clase política, no es eso. Además, basta decirle al director general de patrimonio de la CAM que, por ejemplo, hace años que podían haber incoado el expediente que obliga a los propietarios a la restauración de su Bien de Interés General, y no lo han hecho. ¿?

Para mi el error aquí, de nuevo, es no acordarse que las políticas sobre el frontón Beti Jai en lo últimos años han ido, primero, por el silencio administrativo (no queremos llamarlo desidia que suena feo) y segundo, por los intentos de desposeerle de sus privilegios de máxima protección patrimonial (lo que es más fino que decir: construirle un hotel en tol medio).

No está mal que los políticos se pongan medallas, ése parece ser su curro, vale. Pero no nos olvidemos que lo lógico (la ley es en este caso es clara) es utilizar el derecho de expropiación.
Una figural legal tan útil y necesaria, como ajena al espíritu ultraliberal que nos gobierna últimamente.

Insisto, lo lógico (si esta palabra se puede utlizar ya en el planeta madrileño) era que la administración tras años de pasotismo, permitiendo el incumplimiento de la ley de patrimonio (más fino que llamarlo prevaricación), de ver que tras los intentos especulativos fallidos, en la práctica, la propiedad está imposibilitada para restaurar conveniente el edificio por su alto coste y escaso beneficio empresarial. Es por ello que la administración se debía de haber hecho cargo de éste bien público.

Tenía, pues hace años, la obligación de haberlo expropiado, restaurado y promovido una fórmula para su gestión y uso. Pública o privada, daba igual.

Esa fórmula política no utilizada (la expropiación forzosa), ni tan siquiera presente en el debate, ni tan cara, era la solución más lógica para el Beti Jai.
Pero claro, no vivimos en tiempos razonables. Sino, qué se lo pregunten a Kaká y a Cristiano Ronaldo.
D.