Madrid again

by Tina Paterson on 6.22.2018



Gran Vía

by Tina Paterson on 6.10.2018



Templete de Palacios para el Metro de Madrid (1919). Desmantelado en 1969. Penita.

Más cárteles: http://tinapaterson.com/wp/project/madrid-vintage
D.

Calor

by Tina Paterson on 5.17.2018




Ya ha llegado el calor sofocante a Taipei.
D.

Plaza Mayor

by Tina Paterson on 5.10.2018



Ilustraciones a modo de homenaje al antiguo sistema de transporte de la cuidad de Madrid (que nos hace pensar en Lisboa, Londres o París) por desgracia desaparecido o en peligro. Los primeros tranvías funcionaron desde la última mitad del siglo XX hasta 1972. El Metro, diseñado por el arquitecto Antonio Palacios en 1919, contaba con ascensores, estaciones decoradas con azulejos, templetes,… todo ello fue eliminado como tantas cosas bellas de Madrid. Pero nosotros no perdemos la memoria, ni las ganas de traerlo de vuelta ¿Te animas a recuperarlo?

http://tinapaterson.com/wp/project/madrid-vintage
D.

Madrid: Atocha

by Tina Paterson on 5.07.2018



Estación de Metro de Atocha. Sobre el diseño original de Antonio Palacios para el Metro de Madrid en 1919. Cartel de mi mano. Madrid desaparecido.
D,

Madrid: Guerra Civil coloreada

by Tina Paterson

 

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Madrid. Puerta el Sol

by Tina Paterson



Templete de ascensores de la estación de Metro Sol, del arquitecto Antonio Palacios. Obra desmantelada. Este cartel de mi mano es un homenaje a esa joya urbana perdida para siempre. Madrid desaparecido.
D.

Cocheras Cuatro Caminos

by Tina Paterson on 5.05.2018



Cocheras del Metro, Cuatro Caminos, 1919. Arquitecto: Antonio Palacios.
Cartel de mi mano para la Plataforma @Salvemos4C. Lo prometido es deuda. Madrid patrimonio en peligro.
D.

Red de San Luis

by Tina Paterson on 5.04.2018



Madrid. Red de San Luis. Un homenaje de mi mano al templete de ascensores de Gran Vía del arquitecto Antonio Palacios en uso desde 1929 a 1969. Espero que os guste. Madrid desaparecido.
D.

España en Kodachrome

by Tina Paterson on 5.03.2018

La Guerra Civil hundió a España y alargó el retraso secular de un país que había empezado a modernizarse sólo desde la primera mitad del siglo XX. La posguerra y el aislamiento nos retrocedían a una sociedad desigualdad con un terruño muy pobre y ruralizado y unas ciudades miseras tan sólo algo clasemedieras, pero aún sin polución o la presión de la emigración y el "babyboom" que vendria con el "desarrollismo". Un Madrid irreal que conserva los palacios de la Castellana y los tranvias por la Plaza Mayor o los ribetes de la modernidad de los años 30 en la arquitectura o las infraestructuras. Un curioso paisaje “romántico” que reconocemos en la Cuba del bloqueo, el universo del telón de acero o en muchos países postcoloniales. La pobreza siempre deja el "decorado" puro, inmóvil, en modo buen salvaje: Vida miserable, pero excelentes fotografías.

Por otro lado, los años 50 son un periodo muy interesante que marca el inicio del fin de una posguerra amarilla, gracias en parte al dinero americano y sobre todo una sociedad con ganas de olvidar, de vivir, de ser feliz a toda costa. Ese Madrid entre decrépito y borrachuzo del que se enamoró Ava Gadner o esa Barcelona, gris y vibrante, de Oriol Maspons o Català-Roca, núcleo de donde surge la “gauche divine”.

 

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Moooooc!

by Tina Paterson on 4.21.2018




Para la UNED abierta.
D.

Madrid

by Tina Paterson on 4.10.2018



"Verás maltratados a los inocentes, perdonados los culpados, menospreciados los buenos, honrados y sublimados los malos; verás los pobres y humildes abatidos, y poder más en todos los negocios el favor que la virtud".
- Fray Luis de Granada (1504-1588) para el arranque de "El mundo sigue" (1963) de Fernando Fernán Gómez, con el hermoso templete del metro Gran Vía obra de Antonio Palacios y tristemente desaparecido.
D.

Río Mekong

by Tina Paterson on 4.01.2018



https://www.instagram.com/latinapaterson
D.

Los vértigos del amor

by Tina Paterson



En el anterior film hasta la fecha de Luca Guadagnino, "A Bigger Splash" (2015), los protagonistas eran extranjeros que se paseaban por un ajeno cuadro isleño (vaga rememoranza de "Stromboli" (1950) de Roberto Rossellini). Un paisaje en el que jamás entraban, salvo para darse un baño, hacer la compra o ir a la fiesta local. Protegiéndose del mismísimo drama de la inmigración naufragando a las puertas de Europa en una casa aislada en un paisaje de fin del mundo. Pero, eso sí, con una piscina.

En su siguiente película "Call Me by Your Name" (2017) las figuras, extranjeros también, si llegan a fundirse con el paisaje italiano. Es inevitable pensar en el misma geografía tematizada que vemos en el capítulo "San Junipero" (2016) de la serie Black Mirror. Aquí también asistimos a un espacio-tiempo exquisito, casí utópico. Preciso y precioso momento anterior a la desgraciada globalización, al turismo de masas, airbnb, los teléfonos móviles o internet, y amenizado con mucha música pop y Franco Batiatto. Un "Locus amoenus" donde nos gustaría quedar atrapados para vivir siempre. Una Arcadia, por tanto, un lugar trágico.

El verano de nuevo. El calor, los albaricoques, la brisa y otra casa, pero que esta vez no es decorado, es parte de ellos mismos. Además unas vacaciones soñadas, con agua y buenos libros en los que zambullirse por doquier, unos padres enrollados, chicas cariñosas y descubrimientos arqueológicos. Ante tanta perfección al protagonista sólo le dan picores, mareos y vómitos o sangra por la nariz.

Esta encaje entre fondo y forma es sólo un sofisticada trampa que dispara esa fisicidad a flor de piel que saca al chaval de su letargo, de su inacción, de su zona de confort. Y le descubre, nada más y nada menos, que el gran amor. El amor con sus verdades que duelen. Casi como una obligación de la que no se puede escapar, parece decirle su amable, comprensivo y frustrado padre.

Enamorarse como participar en una batalla cruenta y mortifera en la que los soldados conscientes de que van morir o acabar mutilados, vomitan de terror antes de que comience el fuego.
D.

La subasta

by Tina Paterson on 2.24.2018





Las noches no terminan nunca.
Siempre bajo la lluvia fluorescente.
D.

La gran mole gris

by Tina Paterson on 2.22.2018



Debido al extraordinario crecimiento económico de las últimas décadas y a la gigantesca población del país se calcula que los turistas chinos cuando viajan al extranjero se gastan alrededor de 88 mil millones de euros. Aunque nos parezca sorprendente, la gran mayoría de los viajeros chinos (culturalmente alejados del "Sol y playa" y con unas vacaciones relativamente escasas) dejan de sus hogares durante su tiempo libre principalmente para comprar. La República Popular China no permirte gastar en las tiendas de lujo instaladas en su territorio más de mil euros por persona. Debido a esta demanda desde hace años se han construidos enormes y exitosos centros comerciales en ciudades como Hong Kong o Macao y en la cercanas islas de Taiwán, qué pillan mas a mano que Nueva York o Paris. En resumen, la única parte del viaje que les interesa es la de las tiendas de lujo de los aeropuerto, así que se las han construido para ellos.

Una mañana lluviosa apareció ante mí aquella enorme mole gris, de suelo resplandeciente y alfombra roja levantada en medio de un entorno rural. En aquel nolugar perdido del mundo las "más exclusivas" tiendas del planeta están abiertas y libres de impuestos: Tiffany & Co., PRADA, Louis Vuitton, Rolex o CHANEL, para anteder la demanda de una población que han pasado en menos de 25 años de campesinos a millonarios y que cruzan en barco los dos km que separan Kinmen (Taiwán) de China.

Hasta que no se tiene la suerte (o no) de visitar uno de estos lugares creados de la nada para atender esta demanda de artículos de lujo, no se entiende la magnitud de la globalización y del significado de la deslocalización producida en los países occidentales hacia Asia.
D.