Borracha

by Tina Paterson on 8.15.2013



Cinco copas de vino en un pub de Mayfair. Hamburguesa poco hecha, sin tocar.
La camarera miraba de reojo. ¿Lesbiana? Todas lo son, pero no te llevan a la cama.

Cruzó Pall Mall. Meo en la National Gallery. Slalom veloz entre turistas para ver de pasada el culo de la Venus de Velázquez. Salgo. Compro cuadernos, rotuladores, cosas que no necesito. Bajo al Gordon's Bar. Botella de fino. El dinero sale de la cartera y entra en la garganta en forma de líquido tibio. El viejo winebar huele a alcantarilla. El camarero español quiere ligar. Sola, en la barra, casi doblada. Me ve presa fácil. Va a ser que no.

Tren de vuelta: Waterloo Station. Sube una rubia vestida despampanante. Grande, medias, piernas sin depilar, glamour Bridget Jones. Se sienta enfrente mía. No me mira. Come un bocadillo a regañadientes, lo arranca a bocados de su funda de papel.

Cierro los ojos. Llegaré a casa, abriré otra botella. Atravieso el parque. Caigo desplomada.

Problemas emocionales. Problemas de nostalgia, tal vez.
D.