Retomar el poder

by Tina Paterson on 6.11.2011


Al hilo de cierto tufillo eucarístico que por desgracia tenía que llegar sobre ese gran anhelo colectivo que es el 15M, para muchos una verdadera experiencia personal, os un cuento una historia real para bajaros un poco de las alturas:

Hace muchos años justo cuando el bello pueblo de Torrelodones (al noroeste de Madrid)  iba a recibir un premio internacional por su compromiso ecologista, se estaba por promulgar un plan general de urbanismo que iba a convertir un paraje (que si ese mundo fuera un lugar decente debía haber sido declarado parque natural ya hace un montón de años), en un inmenso campo de golf con cientos y cientos de chalets adobados de presunto lujo. El artífice de ese gran legado para la historia y el medio ambiente serrano: el alcalde cacique de un partido gobernando de la mano de la corrupción y de una mayoría absoluta desde ni se sabe, ... vamos, como en el resto de la piel de toro.

Pero miren Vds., ante aquel irreversible y ladrillesco futuro un grupo de vecinos monta una plataforma ecologista y, entre otras cosas escriben a los del premio de marras que gracias a ello nunca concedieron, y protestan, y se indignan. Ya hace más de 5 años de aquello.

Bueno, pues esa buena gente, sin vocación de clase política alguna, descubrió que el modo detener aquella sinvergonzonería era simplemente atacar el problema de raíz. La cuestión no era protestar frente un interlocutor o una sociedad que hacía oídos sordos o directamente te criminalizaba a las primeras de cambio.

En su caso, un pueblo de unos 28.000 habitantes, la clave era ganarles las elecciones.

Y miren Vds. parece que se lo han currado, y este año por primera vez desde que se recuerda no van a gobernar los de la cueva de Alí Baba de la gaviota en Torrelodones. Y se va a nombrar de alcaldesa a una de aquellas vecinas indignadas.

Y dice uno,... ya robarán ellos también... ¿Seguro?
D.