Quedamos que me enviabas un sms cada vez que te enrollases con alguien.
Bastaba la info, no hacían falta detalles.
Desde entonce, tus infidelidades eran flechas en mi pecho.
Sangraban, quemaban, me retorcían el alma.
Bastaba la info, no hacían falta detalles.
Desde entonce, tus infidelidades eran flechas en mi pecho.
Sangraban, quemaban, me retorcían el alma.
Luego volvías a casa y follábamos.
D.
D.
- Leave your comment • Category: mi vida es asín, sexo
- Share on Twitter, Facebook, Delicious, Digg, Reddit



Publicar un comentario en la entrada