Testosterona

by Tina Paterson on 7.31.2009


Animalario de Andrés Lima es una compañía pop. Sus mejores bazas son un gusto por la recreación de parte de nuestro imaginario colectivo, un cierto casticismo de Prosperidad y un colectivo de actores, populares, buenos, autónomos, pero bien engrasados como compañía. Así, quizá alguna de sus más acertadas aportaciones escénicas han sido por ejemplo, poner a caldo a la caspa avariciosa y pepera de la boda escurialense, ese loco haciendo del loco de Coto Matamoros en Marat Sade, o la posesión diabólica de Raphael en Urtaín. Personajes pop, mitos de nuestra inteligencia colectiva y televisiva.

Anoche los Animalario hicieron pop (y no hay stop) con el Tito Andrónico de Shakespeare, un poco con rasgos como de Calixto Beito, pero tendiendo a lo fino, a lo Festival de Otoño. Cortando y pegando vestuario e imágenes de otros montajes y compañías ilustres. Ese inicio: ¡En Roma! vigoroso, parecía de Declan Donneland.

Al final dejan sobre las tablas algo original: la sobredosis de testosterona, la violencia macarra, la masculinidad en plan hetero constante e irónica.

Los hombre son idiotas, cómo negarlo, pero esta obra va de hombres. Idiotas, ya digo, pero muy hombres.
D.