Tetuán de las Victorias

by Tina Paterson on 2.09.2016



"Me la tienes que entregar, la llave de tu alma, como los moros entregaron las llaves de Tetuán", dicen unos de tientos cantados por el gran Diego Rubichi.

La clave estaba en ese barrio en carnaval. Una hoguera donde a su alrededor danzaban unos locos, los rufianes, los titiriteros de un Madrid que ha vuelto a ser señorial, de paseo de caballos y guardias civiles patrullando por los suburbios buscando anarquistas.
Los barrios que habían estado ocultos se han destapado, y al hacerlo fluye la cloaca, la mugre salpica al burgués y la costra supura tantos años de injurias.
Pero, pronto los de Salamanca quieren encender también sus hogueras para quemarles dentro. Llamas frías bajo un atarceder rojo.

Madrid es hoy una urbe poblada de calesas y demonios. Una urbe mutilada.
D.