Con la líbido en los pies

by Tina Paterson on 3.11.2012



Pese a procurar evitar las convenciones, al iniciarme como Dominante siento que asimilo un vocabulario establecido como un niño que digiere su papilla de nuevas palabras, y lejos de descubrir el disgusto, saborea con gusto los nuevos vocablos. Así recibo las nuevas prácticas, y así el recuerdo de tu lengua entre mis dedos, de tus labios resbalando por la húmeda planta, adorando la curva de mi paso en el aire, me descubre que deseo que veneres lo que hay sobre la huella que piso, la base de mi equilibrio: mi pie.

En la sauna, ellas a lo suyo, en el jacuzzi, nosotras a lo nuestro.

Mi chica tiene un blog: Deseo divergente. Diario sexual de una identidad diversa.
D.