BBC Proms

by Tina Paterson on 7.25.2011



Fascinado entro en el Royal Albert Hall, ese coliseo romano que tienen en Londres gracias a las incontables chaladuras de los victorianos. Barras de bar imposibles, cuartos de baño apestosos, ingleses pimplando como si de un partido de la premier se tratase. Si, ingleses de pura cepa moviéndose con dificultad por el estrecho y abarrotado pasillo.

Me dicen que tengo doble suerte, una por lo que vamos a ver: El Requiem de Verdi, y otra por que tenemos asiento. Creo no haber entendido muy bien, hasta hallarme dentro del anfiteatro y observar atónito como unas seiscientas personas asistirán de píe a todo el concierto. ¿Insólito? Algunas, me dicen, han hecho noche enfrente de las taquillas como si de un concierto de Justin Bieber o un partido de fútbol en España fuese.

Esto es Inglaterra pura, pero aquí no hay snobismo. Gente de toda edad, abundan jóvenes, ladies inglesas de las que ganaron la guerra, todos vestidos de calle o del M&S. Entre ellos, los cámaras de la BBC que graban y retransmiten el evento a nivel global, incluso con una grúa.

Antes de empezar, una señora de las de píe en primera fila, quizá cansada, se marcha lentamente entre la multitud. Asombrosamente, su hueco bajo el mismísimo director de la orquesta no es ocupado durante toda la representación.

Entran los músicos, y sobre ellos, el coro. Ahora ya entiendo quienes eran todas esa personas de negro que abarrotaban los pasillo. Ya colocaditos en sus puestos, cuento unos trescientos integrantes del mismo con sus partituras bajo el brazo. Se va a liar parda.
D.